Adriana Barrientos volvió a encender la polémica y esta vez apuntó directamente contra Cony Capelli. La modelo lanzó duros cuestionamientos durante su participación en el pódcast Juzgamos y nos funamos, conducido por el influencer Danilo 21, donde dejó en evidencia la distante relación que mantiene con la participante de Fiebre de Baile.
En la conversación, Barrientos salió en defensa de su amiga Ignacia Michelson, quien fue una de las personas más cercanas a Capelli durante su paso por Gran Hermano. Al ser consultada por la bailarina, la panelista de Zona de Estrellas fue tajante y no se guardó nada. “Se cree la dueña del mundo”, afirmó, cuestionando lo que, a su juicio, sería una actitud soberbia. “No puedes creerte la dueña del mundo”, agregó.
Sus declaraciones surgieron en medio de los rumores que apuntaban a un posible ingreso de Ignacia Michelson a Fiebre de Baile, situación que finalmente no se concretó tras una supuesta negativa de Capelli, marcada por las polémicas que existen entre ambas.
Pero eso no fue todo. Adriana incluso puso en duda el futuro de Capelli en el medio televisivo.
“Ojalá que la Cony pueda salir del país y pueda decir lo mismo que yo algún día, pero con esos humos que tiene arriba de la cabeza, yo no sé cuán lejos puede llegar”, sostuvo.
En ese contexto, también ironizó sobre la relación de Capelli con la farándula. “A mi comadre también le gusta el leseo, y después dice que no le gusta la farándula”, señaló.
“Mucha junta con los actores, pero vamos faranduleando”, agregó.
Aunque no solo fueron críticas…¿o si?
Pese a la dureza de sus palabras, Barrientos también se dio espacio para reconocer algunas virtudes de Cony Capelli, destacando su belleza y personalidad. “Los hombres quedan locos al verla”, comentó.
“Hay un lado de Cony que me gusta, que tiene un pensamiento muy animalista, al igual que yo, y muy social”, añadió.
Sin embargo, inmediatamente cuestionó la autenticidad de ese discurso. “Se ve que ese discurso es aprendido y no es un discurso de corazón”, afirmó, rematando que “cuando tú repites como papagayo un discurso, la gente se da cuenta”.