En 1975, con solo 17 años, Raquel Argandoña se convirtió en Miss Chile y representó al país en el certamen Miss Universo en El Salvador. No ganó el título mediante un concurso tradicional, sino que el fotógrafo Ronald Cárdenas, dueño de la franquicia nacional, la eligió directamente. Ya era una figura conocida: había sido Reina de la FISA, Reina del Motocross, Reina de la Prensa y modelo de Sábados Gigantes.
Raquel Argandoña impresionó por su estatura, sus ojos azules y su carisma en escena. A pesar de su juventud, dominó con naturalidad el protocolo y las cámaras. Sin embargo, su paso por Miss Universo no estuvo exento de dificultades: mientras se maquillaba, se pinchó un ojo con un alfiler y tuvo que usar un parche durante parte de la competencia. Aunque ese accidente no la detuvo, el jurado no la incluyó entre las doce finalistas.
Al regresar a Chile, Raquel Argandoña expresó sin rodeos su malestar con el certamen. Denunció la superficialidad del concurso y contó que muchas veces las llevaban a fiestas donde hombres mayores pagaban para bailar con ellas. “Yo tenía 17 años. Era una pendeja y me incomodaba ese ambiente”, relató años después.
Su experiencia en Miss Universo no la detuvo. Al contrario, impulsó su carrera televisiva. Continuó en Sábados Gigantes hasta 1976, cuando protagonizó un incidente en vivo con Don Francisco al negarse a bailar con él. Ese episodio marcó su salida del programa, pero también reforzó su carácter y personalidad.
Desde entonces, Raquel construyó una carrera pública que abarcó televisión, política y farándula. Su paso como Miss Chile fue solo el comienzo de una vida bajo los focos que, hasta hoy, sigue dando que hablar.
Raquel Argandoña se convirtió desde entonces en un rostro recurrente de la televisión chilena.Esta etapa temprana marcó el inicio de una carrera que la consolidaría como figura pública, con roles en televisión, cine, política y el entretenimiento nacional.