Marcianeke y su giro personal: fe, cambios de vida y señales de un nuevo comienzo
Marcianeke vuelve a estar en el centro de la conversación, pero esta vez lejos de la polémica musical o la vida nocturna. El cantante urbano atraviesa un momento de introspección y cambios profundos, donde la fe ha comenzado a tomar un rol protagónico en medio de su proceso por dejar atrás las adicciones y ordenar su vida.
Matías Muñoz, su nombre real, habló recientemente sobre este nuevo camino, reconociendo que se trata de una etapa clave para su estabilidad emocional. “Me estoy aferrando a la fe, me estoy acercando a Dios y me ha ido bastante mejor”, aseguró, dejando ver que este giro espiritual ha marcado un antes y un después en su día a día.
Alejarse de los excesos y de los entornos que no suman
Este cambio no ha sido solo interno. Marcianeke también ha tomado decisiones concretas respecto a su entorno, entendiendo que para avanzar debía poner límites claros. “Me estoy alejando de la gente que no me suma o de la gente que me atrae esos problemas”, comentó, dando cuenta de un proceso de selección de vínculos que considera clave para su recuperación.
En ese mismo relato, el artista sorprendió al explicar que hoy encuentra mayor contención en los espacios ligados a la fe que en terapias tradicionales. “Ya no prefiero los psicólogos, de repente esas cosas son mejores, la palabra de repente es mejor”, señaló.
El momento más oscuro y el punto de quiebre de Marcianeke
El acercamiento a la fe no surge al azar. El propio Marcianeke ha reconocido que esta búsqueda espiritual aparece tras atravesar uno de los periodos más duros de su vida. El músico confesó que “hace no tanto” intentó quitarse la vida en más de una ocasión, situación que lo llevó a replantearse completamente su camino.
“Por algo pasan las cosas”, expresó, conectando directamente ese episodio crítico con la decisión de buscar refugio en la fe y comenzar un proceso de reconstrucción personal.
Dejar las adicciones y enfocarse en el autocuidado
Este proceso también va de la mano con su lucha por dejar atrás el consumo de drogas. En 2022, durante su participación en el programa Urbanos de TVN, Marcianeke reconoció que tenía un consumo problemático y que había comenzado a “bajar las dosis” para salir de ese círculo.
Más adelante, en el programa Más que titulares, reveló que lleva bastante tiempo sin consumir estupefacientes, marcando un avance significativo, aunque sin romantizar el proceso.
Hoy, el artista ha canalizado su energía en el deporte y el cuidado físico, algo que incluso ha quedado reflejado en sus redes sociales, donde ha mostrado un notorio cambio corporal. “He tratado de meterme a centros de rehabilitación, pero sé que puedo hacerlo por las mías. Lo que sí, no se deja de un día para otro. He estado haciendo deporte. Todo ese tiempo que me mataba volándome, prefiero hacer ejercicio”, relató.
Sobre este nuevo hábito, fue aún más específico: “Por ejemplo, esas dos horas que me dedicaba a consumir hueas, ahora las ocupo en un gimnasio con un personal (trainer). Va a durar” (sic).
Cercanía con la iglesia y señales de un nuevo rumbo
Más allá del cambio físico, Marcianeke también ha reforzado su vínculo espiritual. De forma recurrente, ha mostrado en redes sociales su asistencia a la iglesia, incluyendo su presencia en el último culto del año, al que acudió recientemente, además de otros encuentros religiosos a los que asiste varias veces por semana.
Sin hablar de certezas ni finales cerrados, el propio artista ha dejado claro que está viviendo un proceso. Uno donde la fe, el orden personal y nuevas rutinas parecen convertirse en herramientas claves para enfrentar su historia desde un lugar distinto y proyectar un futuro más estable, cerrando así el año con una nueva esperanza.