La conversación en Tal Cual avanzaba con normalidad hasta que los panelistas comenzaron a compartir anécdotas sobre cómo reaccionan los padres cuando sus hijos cometen errores. Entre risas y recuerdos, el tono cambió cuando Paty advirtió sobre los peligros de manejar en estado de ebriedad. Ese comentario abrió la puerta para que José Miguel Viñuela recordara uno de los episodios más duros de su juventud.
Viñuela reveló que, a los 18 años, vivió un accidente que lo marcó para siempre. “Yo a los 18 años me pegué un accidente heavy, me pasé un disco pare”, relató con evidente nerviosismo. Contó que impactó a un auto, que luego chocó a otro vehículo. En ese segundo auto viajaban un hombre y una guagua. “La guagua sangrando, yo quedé traumado”, añadió.
El relato se volvió aún más crudo cuando explicó que el conductor del primer auto sufrió un coágulo en el cerebro y estuvo al borde de la muerte. Paty, incrédula, confirmó que entonces Viñuela era el responsable del accidente y quedó impactada. La gravedad del episodio dejó al panel en silencio.
La enseñanza llegó después, cuando su madre se enteró de lo ocurrido. En vez de protegerlo o justificarlo, lo obligó a enfrentar las consecuencias. Lo llevó al hospital donde el hombre estaba internado y lo instó a pedir disculpas a toda la familia. Viñuela obedeció, aun cuando sintió la tensión y la molestia de los cercanos del afectado.
Ese momento, según confesó, cambió su forma de ver la vida. “¿Tú crees que mi vieja me habría fondeado o dicho ‘mi hijo es un ser humano que se puede equivocar’? (…) Eso me enseñó a enfrentar los problemas”, reflexionó. Así, Viñuela transformó un error doloroso en una lección que arrastra hasta hoy.