Debate ARCHI: Kast y Jara confrontan modelos opuestos para el futuro de Chile
El Debate ARCHI reunió nuevamente a José Antonio Kast y Jeannette Jara en un cara a cara intenso. Kast defendió su equipo económico y aseguró que “tiene todo mi respaldo” al economista Jorge Quiroz, a pesar de las acusaciones por colusión en sectores como farmacia y avícola. Jara respondió que ese respaldo demuestra un “estándar ético muy bajo” y acusó directamente a Kast de proteger intereses de la élite económica.
En materia migratoria, los contrastes fueron claros. Kast reafirmó su postura de expulsar a migrantes irregulares y propuso revisar la nacionalidad automática de hijos de quienes ingresaron ilegalmente. Jara, en cambio, descartó una expulsión masiva: propuso un empadronamiento biométrico, regularización y ayuda para que migrantes gestionen sus papeles, especialmente a quienes quieren regresar a su país, acusando a la derecha de usar la migración como arma electoral.
En lo económico y laboral, Jara planteó un “monotributo social” para emprendedores, alivio al bolsillo de las pymes y estableció como meta un sueldo vital de 750.000 pesos, con el fin de que las familias puedan llegar a fin de mes. Además, defendió su proyecto de sala cuna universal y criticó cualquier rebaja de impuestos que beneficie solo a las grandes empresas.
Por su parte, Kast promovió una reducción del impuesto corporativo (de 27 % a 23 %) y defendió la invariabilidad tributaria como mecanismo para atraer inversión y generar empleo. También planteó normas laborales especiales para el mundo rural, proponiendo mayor flexibilidad horaria en faenas agrícolas y lecheras.
Sobre la gobernabilidad, Jara afirmó que su proyecto no representa una mera continuidad del gobierno actual, sino un camino propio de centroizquierda. Kast, por su parte, criticó lo que llamó dependencia del Estado y aseguró que su enfoque prioriza orden, ley y eficiencia económica.
En definitiva, el Debate ARCHI dejó al descubierto dos visiones claramente opuestas: una basada en reformas sociales, protección al trabajador, apoyo a pymes y regularización migratoria; la otra, centrada en control migratorio, incentivos económicos, reducción de impuestos y un enfoque liberal en lo laboral. El choque de estilo y contenido marcó la recta final de la campaña hacia la segunda vuelta.